El arquitecto y comunicador Pol Casellas se acerca a equipamientos y espacios públicos de Barcelona para mostrarnos el poder de la arquitectura al servicio de las personas a través de los capítulos del programa “Bajo la piel de la ciudad”. En cada episodio, visita un edificio o espacio emblemático de la ciudad para explicar a los transeúntes, comenzando por los vecinos que pasan cada día frente a él, sus características, singularidades y curiosidades. El programa cuenta con la colaboración del Colegio de la Arquitectura Técnica de Barcelona.
El pasado 27 de mayo se emitió un capítulo dedicado a la renovación del Hospital del Mar, en el que participó Inma Casado, arquitecta técnica y directora de ENNE.

La ampliación y renovación del Hospital del Mar
El Hospital del Mar de Barcelona ha culminado una ampliación muy ambiciosa que marca un hito en la infraestructura sanitaria del siglo XXI. El proyecto, finalizado en 2025, no solo ha permitido modernizar las instalaciones de un centro con más de 100 años de historia, sino que también ha establecido un nuevo paradigma en el diseño hospitalario: la integración total de la arquitectura, la tecnología y el bienestar emocional del paciente.
La actuación, que incluyó la demolición de 4.000 metros cuadrados de antiguos pabellones para construir un nuevo edificio de casi 30.000 metros cuadrados, se ejecutó afrontando un importante reto logístico: mantener la actividad asistencial de forma ininterrumpida. Para lograrlo en un plazo de 18 meses, gracias al impulso de los fondos europeos FEDER, se optó por sistemas constructivos industrializados.
La arquitecta técnica Inma Casado explica que este método ha permitido reducir en un 36 % el tiempo de ejecución de la estructura. El uso de pilares, vigas e incluso baños prefabricados ensamblados en seco ha convertido este inmueble en el edificio más alto construido mediante técnicas de industrialización en España, garantizando rigurosos controles de calidad y minimizando el impacto sobre el entorno hospitalario.
La visita guiada, realizada por el arquitecto Pol Casellas, puso de manifiesto que el éxito de esta renovación no reside únicamente en la modernidad de sus instalaciones, sino también en la capacidad de la arquitectura para dignificar la experiencia humana.
El Hospital del Mar, que nació de forma improvisada a raíz de una epidemia de tifus en 1914 y desempeñó un papel clave durante los Juegos Olímpicos de 1992, se reafirma hoy como un referente tecnológico y arquitectónico en el ámbito sanitario.
Puede ver el capítulo completo AQUI.



